No voy hablar de ninguna película ni de un grupo musical, aunque parezca lo contrario. El tema que me gustaría tratar en esta ocasión es de cómo puede influir en nuestra trayectoria tanto emocional como laboral, rodearnos de personas de valor y eligiendo el entorno adecuado, alejándonos de las amistades peligrosas

En momentos como los que vivimos actualmente, todavía es más clave saber elegir las amistades con las que compartir todo tipo de vivencias, tanto a nivel personal como laboral. Tener muchos contactos está fenomenal, pero es clave que esos contactos sean de calidad, es decir, nos aporten valor, aprendiendo y contagiándonos de su actitud y competencia.

Si por el contrario no elegimos nuestras amistades y nos rodeamos de personas negativas o inadecuadas para nuestros proyectos, puede ser un error con una trascendencia más fuerte de lo que pensamos.

Es cierto que el camino se hace andando, y eso sólo lo podemos hacer nosotros, pero según con quién te cruzas en él, y a quién le das relevancia y protagonismo en tu vida, se pueden ocasionar muchos cambios en el desenlace de cualquier proyecto puesto en marcha.

No sé si la energía negativa existe como tal, lo que si tengo claro que si te rodeas personas y entornos que influyen negativamente sobre ti, lo que puedes comprobar en cómo te hacen sentir, te puede ocasionar una falta de seguridad y un inconsciencia total de lo que realmente es objetivo y real, y de lo que tan sólo es una opinión o un punto de vista envenenado.

Muchas personas pueden influir negativamente en tu vida personal y en tus proyectos inconscientemente sin darse cuenta, por lo que aún tienen un pase y simplemente el problema lo tienes tú con ellos. Pero hay otra clase de personas que pueden resultar realmente venenosas a posta por su naturaleza en sí. En cualquiera de los dos casos, yo te recomendaría que te alejases de ambos, aunque el primero tiene perdón, estas personas siguen dominando de alguna manera tu vida y obstaculizando tu progreso y superación.

Por lo que si quieres triunfar tanto en aspectos personales como laborales, como ya hablé en una ocasión anterior, es crucial que empieces a elegir con quién te juntas. Cuántas veces nuestras madres nos han advertido de las malas influencias, y las amistades peligrosas. En la vida adulta este buen consejo sigue teniendo relevancia, tanta o más que antes, porque ahora no tenemos la protección de nuestros progenitores.

Por todo esto aprende a seleccionar a las personas con las que te relacionas, siguiendo algunas directrices:

1. Escoge con cuáles de tus amigos actuales pasas el tiempo. Mézclate con la gente optimista, y evita a los que están siempre impasibles, que no aportan nada.

2. Si estás rodeado de gente que tiene un estado emocional y comportamiento que no compartas, no fuerces la situación ni intentes imponer tu modo de ver las cosas. Asume que hay personas diferentes, que quizás no conviene darles demasiada relevancia.

3. Se consiente todo el tiempo de tu susceptibilidad a la influencia social, y recuerda que ser una persona atrevida es a veces algo bueno.

4. No confíes demasiado en las personas que te halaguen nada más conocerte y con demasiada facilidad. Recuerda que por mucho que esto te pueda gustar, nadie realmente con buen juicio, puede opinar de una persona a la que conoce hace dos días.

5. Admite las críticas constructivas, crítica no es sinónimo de algo negativo.

6. No hagas enemigos, la vida da muchas vueltas. Sé consciente de que no todo el mundo puede ser tu amigo, pero cuantos menos enemigos mejor.

7. La nobleza es una de las aptitudes más importantes y admirables de una persona, pero nunca confundas nobleza con la confianza desmesurada.

8. En la actual situación económica hay una figura que está proliferando con cierta asiduidad, que en algunas ocasiones se vislumbra con un poco de sentido común, el llamado “vendehúmos”. Cuidado con estas personas, algunas son muy hábiles.

Nunca olvides que para confiar en alguien que apenas conoces, debes de exigir pruebas, y cifras de aquello de lo que te habla, si no las hay desconfía. Ten en cuenta que el hábito no hace al monje, y que el camino se demuestra andando, todo lo demás es humo.

Aléjate de las amistades peligrosas

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