Enero está llegando a su fin, y deja a su paso una cuesta bastante dura de subir. Mientras los sueldos siguen a la baja y el nivel adquisitivo se merma, los precios no siguen esta misma tendencia, siendo los incrementos más significativos los de los servicios básicos que afectan a las economías domésticas como son: la luz, el transporte o la alimentación. Se prevén además, nuevas subidas de impuestos y servicios autonómicos y municipales.

Según datos estadísticos, refrescos, pan de dulce, cigarrillos, energéticos y el IVA homologado en la frontera llevaron a la inflación a 4.63% a tasa anual en la primera mitad de la cuesta de enero 2014.

la cuesta de enero 2014

 

Analistas han señalado que los alimentos, bebidas y tabaco explican casi la mitad de la inflación y que todavía falta ver los efectos indirectos y secundarios. La inflación anual en frutas y verduras fue de 12.4%, y en energéticos, de 9.67 por ciento.

En contraposición los sueldos sufren una congelación si no es una bajada, a la vez que las cotizaciones sociales suben, reflejándose esto en las nóminas.

la cuesta de enero 2014

Con esta situación, de nuevo los más afectados serán los que ganan un salario mínimo porque destinan la mayor parte de su ingreso a los alimentos. Por lo que la tendencia a la desigualdad, sigue para el 2014. Sin lugar a dudas, esta dura cuesta de Enero 2014, se ve acentuada, por las reformas y medidas adoptadas.

¿Qué podemos hacer para salir lo más ilesos posibles frente a esta subida de precios? Lo principal es planear y eliminar gastos. El cuidado de la economía familiar debe aplicarse en todo el año, pero sobre todo en la llamada cuesta de Enero, es necesario eliminar aquellos gastos innecesarios, y realizar un presupuesto. Los consumidores deben definir cuáles son los artículos imprescindibles, y eliminar los más superfluos.

Ante esta situación no nos queda otra que optar por estas recomendaciones, pero está claro que van a repercutir de nuevo en el consumo general, y si bien en diciembre hubo un ligero aumento, es de prever que se compense ahora con una buena bajada. De nuevo se puede comprobar que el ahogo en las economías más ajustadas que poseen un mayor número de familias cada vez en este país, no es un camino acertado para incentivar la economía. ¿No ha llegado la hora de cambiar de estrategia, y apostar por el crecimiento? ¿No es mejor analizar resultados y corregir?